
VIDA ACUÁTICA
LA LUNA DIGITAL
VIDA ACUÁTICA
Entré en su apartamento con el presentimiento de que se había ido sin despedirse. Vi que sólo faltaban sus libros y algunos discos. El resto estaba exactamante igual que siempre. Su abrigo de tweed colgaba de la percha y había montones de periódicos atrasados por el suelo. Sobre la mesa de la cocina había un libro de Jacques Cousteau titulado World Without Sun, una nota con las instrucciones para cuidar a Max, y el propio Max metido en su pecera. Era mi mejor amigo; estaba seguro de que volvería a verle algún día, aunque no sabía cúando. Esa incertidumbre me dolía como una bala incrustada en el costado. Max no era un verdadero pez luna, pero pertenecía a la misma familia de tetraodontiformes, y eso a su dueño le bastaba. En la puerta de la nevera había fotografías de cosmonautas.
Desde donde estaba podía contemplar la noche cayendo sobre el Upper East Side. Me vi reflejado en la ventana y traté de encontrar una frase que me definiera en aquel momento. Pensé en una cita de Faulkner: Between grief and nothing, I will take grief.
Antes de salir, leí detenidamente la nota. Lo único importante era dejar a Max en la repisa de la ventana por las noches. Estaba subrayado.
Laura Soto Francés (Valencia, 1974) es licenciada en Arquitectura. Actualmente ejerce como arquitecto y cursa estudios de doctorado. Ha participado en recitales y ha sido antologada en diversas ocasiones.







